«Todo lo bueno en la vida despeina: Hacer el amor, saltar, bailar, correr, reír a carcajadas, besar,… Por eso, ojalá vivas tu vida con el cabello hecho un desastre»
Mafalda
En efecto, todo lo bueno de la vida “despeina”. Si aspiramos a conseguir algo grande a largo plazo hemos de renunciar a algo pequeño a corto plazo y para ello hemos de “despeinarnos”, de atrevernos a pegar un salto al vacío.
En el devenir de nuestras vidas hemos de guiarnos por las voces de nuestras almas –intuición–, por las voces de nuestros corazones –pasión– e incluir en un segundo plano la reflexión y el discernimiento para evitar la ceguera.
Las “despeinadas” y los saltos al vacío están llenos de posibilidades, lo que sucede es que muchas veces no nos atrevemos ni siquiera a valorarlos por el miedo que nos generan los grandes cambios. Pero, ¿sabes qué?: cuando saltamos al vacío siempre surgen realidades antes inimaginables.
Feliz Camino!!

