Byron Katie sufrió una severa depresión después de cumplir los treinta años. A lo largo de diez años, su depresión se profundizó y se pasó cerca de dos años casi incapaz de salir de su cama y obsesionada con la idea del suicidio. De repente una mañana, desde las profundidades de la desesperación, tuvo una revelación que transformó su vida.
Katie comprendió que cuando creía que algo debería ser diferente de cómo era («Mi jefe es un déspota», «Mis hijos deberían estar más por mi») ella sufría, y que cuando no creía estos pensamientos, sentía paz. Se dio cuenta que la cauda de su depresión no era su mundo exterior sino lo que ella creía de ese mundo exterior.
Katie desarrolló un método de indagación sencillo y, sin embargo, poderoso llamado “The Work”, que genera transformaciones profundas a través del cambio de paradigmas. Este método se fundamenta en cuatro preguntas:
¿Es verdad?
¿Puedes saber con absoluta certeza que eso es verdad?
¿Cómo reaccionas cuando surge ese pensamiento?
¿Qué serías sin ese pensamiento?
Este método lo puede llevar a cabo uno mismo o dialogando con otra persona. Puedes usar este método cuando identificas una creencia o pensamiento que te causa ansiedad o infelicidad. Algo que es importante para ti, que te genera problemas. Por ejemplo: “Mi madre nunca me amó” o “Las personas se aprovechan de mi”.
Byron Katie dice:
Si prestas atención advertirás que tienes pensamientos de este tipo docenas de veces al día: «La gente debería ser más amable», «Debería enseñarse a los niños a comportarse bien», «Mis vecinos deberían cuidar mejor su césped», «La cola del supermercado debería avanzar más deprisa», «Mi mujer o mi marido debería estar de acuerdo conmigo», «Debería estar más delgada o ser más guapa o tener más éxito».
Estos pensamientos constituyen distintas maneras de querer que la realidad sea diferente de lo que es. Si te parece que esto suena deprimente, estás en lo cierto. Toda la tensión que sentimos se origina en nuestras discusiones con lo que es.
Soy una amante de lo que es, no porque sea una persona espiritual, sino porque, cuando discuto con la realidad, sufro. Cuando dejamos de oponernos a la realidad, la acción se convierte en algo sencillo, fluido, amable y seguro.
Sólo puedo encontrar tres tipos de asuntos en el universo: los míos, los tuyos y los de Dios. (Para mí, la palabra Dios significa «realidad». La realidad es Dios, porque gobierna. Todo lo que escapa a mi control, al tuyo y al de cualquier otra persona es lo que yo denomino «los asuntos de Dios».) Buena parte de nuestras tensiones provienen de vivir mentalmente fuera de nuestros asuntos.
Recomendaciones
Yo tuve la fortuna de asistir a uno de sus talleres hace seis años y recomiendo su método porqué sé que es muy poderoso. Lo sé porque uso su método en mis sesiones de coaching de vida y en algunos de mis talleres.
Si no puedes asistir a uno de sus talleres te recomiendo el libro en el que describe su método: “Amar lo que es: cautro preguntas que pueden cambiar tu vida”
Sitio Web: https://thework.com
Feliz Camino!!

