Nuestro Universo
El Planeta Tierra lleva 4,500 millones de años evolucionando, mientras que Sapiens lleva solamente 200,000 años sobre la faz de la Tierra. Solemos decir que estamos destruyendo nuestro Planeta, pero eso no es verdad: es imposible destruir algo que nos lleva millones y millones de años de ventaja en la carrera evolutiva. Al Planeta Tierra lo estamos cambiando. ¿Qué impacto van a tener esos cambios en la Humanidad en su conjunto a corto y medio plazo? Siento que esa es una pregunta clave que llevamos esquivando desde hace demasiado tiempo.
Creo que el Universo es expansivo y por ello fuente de abundacia y no de escasez, pero también creo que al Universo le ha crecido un “gran tumor en una de sus microarterias” provocado por los Sapiens. No nos estamos dando cuenta de que los alimentos y la materia prima que estamos utilizando para producir los caprichos que sustentan nuestros estilos de vida, proceden de las entrañas de La Tierra. Creo que nos hemos aislado de la realidad y ello nos ha conducido a hacer trampas sin parangón durante los últimos 200 años de la historia de la Humanidad que atentan contra La Tierra y por ello contra la propia Humanidad. También creo que estamos asomados a un abismo de imprevisibles consecuencias que solo vamos a poder salvar a través de la definición de un PROPÓSITO GLOBAL como Humanidad y eso, hoy por hoy, es una mera utopía puesta al servicio de nuestros respectivos egos.
El efecto humano en nuestro planeta
Hoy no solo vivimos en la era del CAMBIO CLIMÁTICO. Vivimos también en la era de la CONTAMINACIÓN DE LAS AGUAS DULCES que está acorralando a cientos de millones de personas en todo el mundo. Vivimos en la era de la CONTAMINACIÓN DE LAS AGUAS SALADAS que está llevando a cientos de especies marinas al mismísimo borde de la extinción. Vivimos en la era de la LLUVIA ÁCIDA que tiene tocados de muerte a más del 20% de los árboles del Planeta. Vivimos en la era de la destrucción de la CAPA DE OZONO que está impidiendo el filtrado de los rayos UVA del sol que son perjudiciales para muchas formas de vida. También vivimos en la era de la SOBREPOBLACIÓN que, añadida a la capacidad de depredación de los humanos, está consumiendo muchos más recursos de los que el Planeta nos puede proporcionar: nos estamos permitiendo el lujo de hipotecar el futuro de las próximas generaciones con total y absoluta “generosidad”.
Siento que el Universo tiene su manera de devolver el equilibrio a las cosas según sus propias Leyes cuando estas se ven alteradas. Los tiempos que estamos viviendo, llenos de paradojas, dan que pensar. Dan mucho que pensar …
El coronavirus
Desconozco –y no me interesa saber– si el Coronavirus es un producto de laboratorio o si se trasmitió de animales a humanos en algún rincón de China (Wuhan). En ambos casos existirían indicios claros de falta de responsabilidad.
En una dimensión en la que las relaciones interpersonales, la comunicación, la socialización se realiza en espacios virtuales (no reales), de las redes sociales, aportándonos la falsa ilusión de cercanía, este virus nos quita la verdadera cercanía, la real: que nadie se toque, se bese, se abrace, se relacione; todo se debe hacer a distancia, en la frialdad de la ausencia de contacto. ¿Hasta qué punto hemos menospreciado el significado prufundo de estos gestos?
Durante los últimos 200 años hemos menospreciado la realidad de los hechos y es problable que el virus nos esté lanzando un mensaje claro: la única manera de avanzar como Humanidad es CONECTÁNDONOS, haciendo resurgir en nosotros el sentimiento de ayuda a los demás, de sentir que de mis acciones depende la suerte de los que me rodean, y que yo dependo de ellos.
Nuestro Planeta, a diferencia de los Humanos, no juega al “ojo por ojo” … simplemente se protege de la avalancha de despropósitos a la que lo estamos sometiendo. Dejemos de buscar culpables y reflexionemos en profundidad qué LECCIÓN GLOBAL se esconde detrás de lo que está pasando.
Felíz camino!!