Colapso Ecológico 5.

Continuamos nuestra serie sobre el colapso ecológico, les ofrecemos las ligas a los capítulos previos.  Capítulo 1, Capítulo 2, Capítulo 3 y Capítulo 4.  

Sobrepoblación.

La sobrepoblación es un fenómeno demográfico que se produce cuando la elevada densidad de la población provoca consecuencias negativas en el entorno. Estas secuelas pueden ser de diversos tipos, tales como daños al medio ambiente, destrucción de ecosistemas, hambrunas, conflictos humanitarios, disminución de la calidad de vida y flujos migratorios entre otras. La sobrepoblación es considerada un problema contemporáneo de gran relevancia debido a que la población mundial crece aproximadamente a razón de 200.000 personas por día.

Tanto los recursos limitados, como el espacio geográfico apto para la vida y para producir recursos, preocupan a la población creciente que es mayor que la población cesante. Esto se debe a los avances de los últimos 100 años que han permitido una mejora en la alimentación, la generalización de la higiene, la sanidad, la difusión de medicamentos y el general desarrollo de la tecnología. La población continúa creciendo y a su vez crece la preocupación de científicos, sociólogos y políticos debido a que la cantidad actual de población ronda los 7,600 millones de habitantes y se estima que para 2050 seamos 9,800 millones de personas las que habitemos el planeta.

¿Supone un problema la superpoblación? La respuesta es obvia: sí, la superpoblación es un problema, pero la gravedad es relativa. Es evidente que el planeta no puede generar recursos –alimentos, vivienda, ropa, coches, transportes…– para un número ilimitado de habitantes. Siempre existe un límite, esté donde esté ese límite. El crecimiento de la población mundial se está frenando muy lentamente ya que en cuanto se baja la mortalidad infantil, se dan derechos básicos a las mujeres y se sube un poco el nivel de vida, la natalidad baja en la gran mayoría las culturas de nuestro planeta.

Dos problemas en uno.

Así pues, el mayor problema actual no es directamente el aumento de la población mundial, sino el aumento en el consumo de recursos. Mientras los países pobres tienen altas tasas de natalidad, los países ricos despilfarran recursos y destrozan el planeta. Los ciudadanos de todo el planeta no se contentan solo con comer. En cuanto aseguran su alimentación básica, aspiran a comer carnes rojas, y entonces quieren más y más comodidades (coches, electrodomésticos, más ropa; más, más, más de todo).

Esa es la realidad actual, y ese es el problema de raíz agravado por supuesto por el aumento de la población como factor secundario. Si alguien piensa que la superpoblación no supone ningún problema, que diga cuánta población es necesaria para que haya problemas y entonces se dará cuenta que los problemas ya los tenemos encima de la mesa.

Epicuro de Samos* llegó a decir que “nada es suficiente para el que lo suficiente es poco”. Por ello, mientras no rompamos la inercia depredadora en la que nos hemos instalado, no solucionaremos el problema de fondo. Yo tengo una fe profunda en la Ley del Equilibrio Universal y por ello me atrevo a afirmar que, si nosotros como humanidad no solucionamos los problemas que hemos creado, será la Madre Naturaleza la que los solucione por nosotros.

Al final  incluyo  un video respecto a la teoría de la soblepoblación de Thomas Malthus.

Feliz Camino!!

Deja un comentario